Turquía es uno de esos países que desbordan cualquier expectativa.
Un territorio suspendido entre Oriente y Occidente donde las cúpulas bizantinas conviven con bazares centenarios, las antiguas rutas de caravanas atraviesan paisajes volcánicos imposibles y el sonido del llamado a la oración se mezcla con el reflejo dorado del Bósforo. Este itinerario ha sido diseñado para descubrir el país en profundidad y con un ritmo elegante, combinando los grandes iconos históricos con experiencias privadas cuidadosamente seleccionadas. Desde la magia de Capadocia y sus amaneceres entre globos aerostáticos hasta las terrazas minerales de Pamukkale, las ruinas eternas de Éfeso o el magnetismo inagotable de Estambul, cada etapa revela una Turquía distinta, sofisticada y profundamente sensorial.